Cambiar de una dieta omnívora a una vegetariana se puede decir, casi, que es una aventura. Son muchos los cambios y es un mundo desconocido para todo aquel que no esté envuelto (directa o indirectamente) en el. Y como todo aquel que emprende una nueva aventura se debe informar, así mismo ocurre con el nuevo vegetariano. Pero no solo el vegetariano, todos debemos estar consientes de lo que entra a nuestro cuerpo como comida. Son muchas las cosas que no sabemos sobre lo que comemos, de cómo las compañías manipulan los productos para su bien económico y no para nuestro bien físico. Pero ese es un tema que dejaré para un futuro. En este caso voy a hablar de la leche de vaca. Lo primero que voy a decir es que a mí me encanta la leche de vaca. Prácticamente soy (más bien era) una adicta a la leche de vaca. Cuando mi esposo me comentó sobre ser vegetarianos, lo más que me hacía resistencia era dejar la leche de vaca. Le decía a mi esposo que en caso de que yo fuera vegetariana, sería lacto vegetariana por que la leche no la iba dejar. El (muy inteligentemente) me respondió que la leche no era buena para la salud y que si yo no encontraba estudio alguno que lo respaldara, entonces no me iba a insistir. El fue bastante listo ya que sabía que luego de leer todo lo que leí ya no iba a querer tomar leche de vaca.
La leche de vaca es un enemigo de la salud! Osteoporosis (sí, no leíste mal), cáncer, asma, alergias son algunas de las enfermedades que aumentan sus incidencias tras el consumo de este liquido. Y esto sin dejar de añadir que leche de humanos es para humanos y la leche de vaca es para terneros. La composición de cada leche varía en función del animal, de la raza, del alimento que haya recibido, de su edad y del periodo de lactancia, entre otros.
No les puedo negar que todavía me dan deseos de tomar leche de vaca (ahora quisiera tomarla), pero pienso en los efectos adversos a la salud y me aguanto. Si no estoy en la casa y me ofrecen café con leche o cualquier cosa que tenga leche no la rechazo, pero en la casa no la compro y opto por tomar otra variedad de leche no animal. Aunque, por lo que dije antes, no la he dejado por completo, por lo menos es menos el daño que me hago y espero en un futuro cercano dejar de desearla.
Ese esposito tuyo parece que es un genio.
hmmm….
Lo unico q le falta para ser “genio” es la ropita. >:-{ Te quiero mucho Nelson. :-}