Esta semana todavía no he escrito por varias razones. Una es que mi querido esposo ha estado tomando sus exámenes doctorales y he dedicado una gran parte del tiempo a atenderlo a él y a los nenes. Además, he estado escribiendo un cuento para ayudar a mi sobrina con una de sus materias escolares y por último ayudando a una de mis hermanas con el discurso de graduación de su grupo de sexto grado. ¡Se ve que me gusta escribir! De hecho, ahora que lo he estado haciendo más a menudo, me he recordado lo mucho me gustaba. Bueno, este blog es sobre mis experiencias como nueva vegetariana y en este post todavía no he escrito algo del tema, pero ahí les va!
Yo soy boricua y vengo de la Isla del Encanto, o sea, Puerto Rico. La comida aquí es riquísima, pero ¡que mucha grasa tiene! Lo peor no es eso sino que la mayor parte de la grasa es animal. Aquí no hay algo criollo a que no le echen tocino, jamón de cocinar y/o salchichón. A las habichuelas que yo hacía antes le echaba jamón de cocinar y salchichón, eso sí, que mucho les encantaba a mi esposo. Luego de convertirme en vegetariana ha cambiado mucho mi modo de cocinar. Obviamente ya no le hecho ni el jamón ni el salchichón a las habichuelas. ¡Les digo que como quiera saben riquísimas! No es necesario llenarse de tanta grasa saturada para deleitarse de un buen plato criollo.
Por la tendencia a usar tanta grasa animal en la comida criolla, prefiero cocinar antes de comprarla. Y si voy a comer afuera prefiero comer algo que no sea criollo, a menos que sepa que es vegetariano. Estas son las cositas que como nueva vegetariana, uno tiene que estar pendiente. Esta semana, uno de los días preparé de almuerzo un arroz basmati guisado con unas habichuelas blancas guisadas. ¡Y que mucho les encantó a mi esposo!
Q bueno q compartes tus experiencias de “nueva vegetariana” con nosotros!!! Verdaderamente q la comida criolla es muy alta en grasas de animal, lo cual la hace muy rica (eso es innegable). A veces pensamos en esos sabores pq fue lo q conocimos y cominos desde ninos. Claro q nuestro paladar lo puede reconocer como “lo mas sabroso q hemos comido”. Ahora q ha comenzado otra etapa en nuestras vidas y se q el tiempo hara q los gustos cambien mientras cambiamos los “malos habitos”. Luego q uno lee y estudia un poco sobre el dano q la grasa animal hace a nuestros cuerpos, deseamos cambiar costumbres. Reconozco q es bastante dificil por el hecho de la vida apresurada q vivimos, donde el bombardeo de “fast food” no nos ayuda. Como bien dices, la rica comida criolla esta hecha de acuerdo a la costumbre de nuestra tierra, y tampoco nos ayuda puesto q la grasa animal es lo mas usado ya q realza los sabores de ella. Lo mas adecuado es prepararlo todo en la casa, pero hay momentos en q “la primera luz” q nos alumbra es en la calle o en la casa de algun familiar. Ese es el momento dificil, o como algo o dejo q el estomago siga haciendo ruido hasta q llegue a mi casa…. y prepare algo. Como a veces no se puede esperar he tenido q tomar la desicion de comer algo. El otro dia pedi un bocadillo con lechuga (pan criollo tostado con mantequilla y lechuga picadita). No fue tan malo, pero encontre q eso no me ayudaba a bajar de peso aunque si me quito el hambre. Lo ideal es evitar comer afuera; por lo tanto salir con la fiambrera (al estilo de los obreros o de los mas ancianitos) o esperar a q llegue a la casa a preparar algo mas nutritivo.
Algo q olvide decir es q he descubierto (o quizas ha sido mi paladar) q las habichuelas no hay q cocinarlas con muchos condimentos. El sabor de por si solas son super exquisitas. Eso lo aprendi con la gente linda de Costa Rica. Lo unico q le ponen al ablandarlas, luego q “rompen” (es cuando comienzan a hablandarse) varios pedazos de apio espana (cerely) y ajo machacado. Al final cuando ya se hallan ablandado le ponen sal y cilantro o perejil. De todos modos yo uso mi sofrito (cebolla picadita, pimiento amarillo o rojo, oregano) aparte de lo q ellos le echan. Siempre me han gustado los granos (lease habichuelas) pero ahora los disfruto mucho mas. Son Ricos…. “solos o acompanados”.
Es verdad. Como uno está acostumbrado desde niños a comer la comida así, seguimos comiendola así. Pero la verdad es que no hace falta añadirle la grasa animal, pues sin ella sabe muy buena. La costumbre criolla nos está matando y volviendo obesos!
Yo antes no comía habichuela que no fuera las blancas. Ahora he añadido las rosadas a mi menú y me han gustado. Espero eventualmente añadir los demás granos!
Lentejas o arvejas….. son exquisitas y facil de preparar. Se ablandan muy rapido y con un poco de condimentos y sal es suficiente para servir y comer. Yo quisiera evitar un poco los granos, pero de vez en cuando deseo comerlos, al igual q el arroz (por supuesto basmatic o jasmine). Me siento super bien desde q mi cambio de dieta. Ahora no estoy tan ansiosa por mi peso, pero si por lo q como. Quiero compartir un dato curioso q me llama mucho la atencion; anteriormente cuando comia carne lo disfrutaba mucho, particularmente comer pescado; ahora no me provoca para nada, ni me huele (siendo sincera a veces me repugna el olor). Cuando tengo q preparar alimentos para otros, cocino carnes, increiblemente a veces pienso q estan danados pq me apestan o me parece q su olor es insoportable. Ni tan siquiera puedo probarlos para saber como estan o q les falta. Es una maravilla lo q es el paladar o “la mente” o “conciencia”. Por favor deseo q el q lea comente para aprender mas sobre esto.
Yo tampoco estoy muy ansiosa por el peso y eso que cuando comenzé fue por eso. Ahora lo que me importa es mi salud y estar conciente de lo que como. Pero mira lo bien y saludable que uno come, que desde enero he bajado 19 libras! Y no he sufrido!! Hasta a veces como postres!! Como bien tú dices, el paladar o cuerpo humano es increible. Se adapta tan bien al estilo de vida. A mi también me ha cambiado el apetito y lo mismo que te pasa a tí con la carne a mi me pasa con el huevo. Me da un asco pensar en huevos. Que bueno que es así, verdad?!
Si, verdaderamente q el olfato, gusto o paladar van unidos de la mano, pq antes me fascinaba el olor de una buena tortilla, un biftec encebollado o una chuleta frita. Ahora (extranisimo para mi) ni me huele y si siento un olor me es desagradable. Lo q hace la costumbre en lo q comemos. Asi deberia ser cuando tu comienzas a vivir cerca de Dios, se siente una tan bien q no soportamos estar lejos de El.